datos interesantes para prevenir la obesidad y otras enfermedades en el embarazo
El enfoque actual de la investigación epigenética en el ser humano está casi todo limitado al estudio fetal. Es muy claro que los primeros días que siguen a la concepción, cuando la mujer aun no sabe que está encinta, son más críticos de lo que supiéramos. Es precisamente en esta etapa cuando genes importantes se prenden y se apagan, transmitiendo o no las primeras señales epigenéticas al feto en desarrollo.
El útero se constituye, entonces, en un verdadero laboratorio evolucionista donde se evalúan rasgos que pueden o no, asistir en la supervivencia del feto. Investigaciones demuestran que en muchos abortos espontáneos el feto evidenciaba anormalidades genéticas.
He aquí cómo la epigenética puede explicar parcialmente la epidemia de la obesidad --- la infantil en particular.
Lo que nuestros hijos comen y beben
La fast food que constituye la dieta de la mayoría de los americanos, es alta en calorías pero baja en nutrientes, especialmente aquellos elementos que son esenciales para el desarrollo de un embrión en las etapas tempranas de su evolución. Si una mujer recién embarazada se pasa las primeras semanas de su gravidez comiendo una dieta típica de junk food, el embrión puede recibir la señal de que va a nacer en un entorno hostil donde los tipos esenciales de alimentos escasean. Por medio de una combinación de efectos epigenéticos varios genes se prenden y se apagan resultando en que el bebé nacerá pequeño, necesitando menos comida para la supervivencia. Volviéndose obeso en el futuro.
La Hipótesis de Barker
David Barker, distinguido nutricionista británico, fue el primero en sugerir un eslabón que existe entre la nutrición fetal deficiente y la obesidad posterior. Su teoría hoy se conoce por su nombre o por la teoría del genotipo económico.
Fetos que experimentan nutrición deficiente desarrollan metabolismos económicos que son mucho más eficientes en almacenar energía.
Cuando un bebé nacía con un fenotipo económico 10,000 años atrás, durante un período de escasez de alimentos, su metabolismo conservacionista lo ayudaría a sobrevivir el hambre relativa.
Pero, cuando un bebé nace en el siglo XXI rodeado de comida en exceso, que es asimismo pobre nutricionalmente y rica en calorías, el bebé engorda.
La importancia del conocimiento de la epigenética
El mundo científico recientemente ha abandonado el derrotero prístino de la ciencia incontrovertible para convertirse en otro tentáculo de los intereses creados. Muchos académicos de reputación establecida salen a la defensa de las industrias que nos envenenan, el instante en que se publica algo derogatorio acerca de las mismas.
Para nuestro mundo de científicos que toman seriamente el estudio de los trastornos del comer, la hipótesis de Barker es de la mayor importancia porque nos asiste en el entendimiento de cómo los hábitos alimenticios de la madre pueden afectar el esquema metabólico de los hijos.
Papá: mejor, no fumes…
Estudios, muy recientes, llevados a cabo en la Gran Bretaña encuentran que hombres que comenzaron a fumar antes de la pubertad tuvieron hijos que eran mucho más gordos que lo considerado normal cuando cumplían los nueve años. Lo sorprendente es que esta correlación afectaba a los hijos varones exclusivamente.
Los expertos en la epigenética deducen que, en este caso, los indicadores epigenéticos se transmiten vía el cromosoma Y.
Marcus Pembrey, un genético británico, llama este fenómeno “el principio de prueba”. El esperma ha capturado información dentro del entorno hereditario y ahora modifica el desarrollo y la salud del individuo en generaciones futuras.
Pero hay más...
El útero se constituye, entonces, en un verdadero laboratorio evolucionista donde se evalúan rasgos que pueden o no, asistir en la supervivencia del feto. Investigaciones demuestran que en muchos abortos espontáneos el feto evidenciaba anormalidades genéticas.
He aquí cómo la epigenética puede explicar parcialmente la epidemia de la obesidad --- la infantil en particular.
Lo que nuestros hijos comen y beben
La fast food que constituye la dieta de la mayoría de los americanos, es alta en calorías pero baja en nutrientes, especialmente aquellos elementos que son esenciales para el desarrollo de un embrión en las etapas tempranas de su evolución. Si una mujer recién embarazada se pasa las primeras semanas de su gravidez comiendo una dieta típica de junk food, el embrión puede recibir la señal de que va a nacer en un entorno hostil donde los tipos esenciales de alimentos escasean. Por medio de una combinación de efectos epigenéticos varios genes se prenden y se apagan resultando en que el bebé nacerá pequeño, necesitando menos comida para la supervivencia. Volviéndose obeso en el futuro.
La Hipótesis de Barker
David Barker, distinguido nutricionista británico, fue el primero en sugerir un eslabón que existe entre la nutrición fetal deficiente y la obesidad posterior. Su teoría hoy se conoce por su nombre o por la teoría del genotipo económico.
Fetos que experimentan nutrición deficiente desarrollan metabolismos económicos que son mucho más eficientes en almacenar energía.
Cuando un bebé nacía con un fenotipo económico 10,000 años atrás, durante un período de escasez de alimentos, su metabolismo conservacionista lo ayudaría a sobrevivir el hambre relativa.
Pero, cuando un bebé nace en el siglo XXI rodeado de comida en exceso, que es asimismo pobre nutricionalmente y rica en calorías, el bebé engorda.
La importancia del conocimiento de la epigenética
El mundo científico recientemente ha abandonado el derrotero prístino de la ciencia incontrovertible para convertirse en otro tentáculo de los intereses creados. Muchos académicos de reputación establecida salen a la defensa de las industrias que nos envenenan, el instante en que se publica algo derogatorio acerca de las mismas.
Para nuestro mundo de científicos que toman seriamente el estudio de los trastornos del comer, la hipótesis de Barker es de la mayor importancia porque nos asiste en el entendimiento de cómo los hábitos alimenticios de la madre pueden afectar el esquema metabólico de los hijos.
Papá: mejor, no fumes…
Estudios, muy recientes, llevados a cabo en la Gran Bretaña encuentran que hombres que comenzaron a fumar antes de la pubertad tuvieron hijos que eran mucho más gordos que lo considerado normal cuando cumplían los nueve años. Lo sorprendente es que esta correlación afectaba a los hijos varones exclusivamente.
Los expertos en la epigenética deducen que, en este caso, los indicadores epigenéticos se transmiten vía el cromosoma Y.
Marcus Pembrey, un genético británico, llama este fenómeno “el principio de prueba”. El esperma ha capturado información dentro del entorno hereditario y ahora modifica el desarrollo y la salud del individuo en generaciones futuras.
Pero hay más...
Debido a que las modificaciones del genoma son transgeneracionales, se ha expuesto evidencia soportando el impacto de la epigenética de abuelos y abuelas en sus nietos.
Veamos el mecanismo involucrado en el caso de la herencia de la madre a través de la abuela.
Cuando una hembra del género humano nace, ella ya posee el complemento total de los óvulos que tendrá de por vida en sus ovarios de bebé. Extraño como parezca, eso significa que el huevo del que uno se desarrolla con la mitad de los cromosomas propios, fue creado en los ovarios de la mamá cuando ella todavía residía en el útero de la abuela. La evidencia científica es que cuando la abuela pasó señales epigenéticas a la madre de uno, ella pasaría asimismo esas señales que eventualmente constituirán la mitad del ADN de la persona en cuestión.
¿Dictamen genético?
Por ejemplo, se ha encontrado que niños cuyas abuelas fumaron cuando estaban embarazadas eran más predispuestos a sufrir del asma que hijos de madres que fumaban cuando ellas estaban embarazadas.
Mucha investigación continúa produciendo hallazgos similares que nos maravillan y sorprenden.
Lo que es de importancia, ya que puede jugar un rol decisivo en el entendimiento de la obesidad como fenómeno de la adaptación descarrilada.
Prosigamos
La metilación del ADN ocurre durante todo el ciclo vital, teniendo que tenerse en cuenta toda la vida.
Ahora, consideremos algo nuevo: los transposones o genes saltantes
Mazorcas de maíz indio vienen en diferentes colores, como son violetas, amarillos y blancos. Sometimes the individual grains are purple with white streaks or mottling. A veces los granos son de color púrpura con vetas blancas o manchas marrones. This mottling effect defies Mendel's basic principles of genetics because individual grains may be multicolored rather than a single color. Este efecto de manchas inesperadas contradice los hallazgos de Mendel y desafía los principios básicos de la genética, porque los granos individuales pueden ser multicolores en lugar de monocromáticos. The movement of transposons on chromosomes may result in colored, non-colored and variegated grains that do not fit traditional Mendelian ratios based solely on chromosome assortment during meiosis and random combination of gametes. El movimiento de transposones en los cromosomas puede resultar en colores inesperados, que no se ajustan al color y variedad de los granos en el sentido mendeliano. The explanation for this phenomenon involves "jumping genes" or transposons, and earned Dr. Barbara McClintock the prestigious Nobel Prize in Medicine in 1983 for her life-long research on corn genetics. La explicación de este fenómeno supone un "salto de genes" o transposones, y obtuvo a la Dra. Barbara McClintock el prestigioso Premio Nobel de Medicina en 1983 por su larga vida de investigación en la genética de maíz.
¿Qué es un transposón o gen saltante?
Un transposón es una secuencia de ADN capaz de replicarse e insertar una copia de sí mismo en un nuevo lugar del genoma. Lostransposones son secuencias repetitivas que se cree que proceden de retrovirus ancestrales. Se han descubierto en bacterias y en células eucariotas. Y por extensión, en los virus de las computadoras --- aunque éstos no afectan los seres vivos directamente.
En otras palabras, que la estabilidad que creyéramos existiera en el código genético que nos permitiera aventurarnos a especular la existencia del gen de la obesidad, el de la homosexualidad, del lenguaje y aun el de Dios, carece de corroboración científica. (Véanse mis ponencias al respecto, especialmente, Del Gen de la Obesidad… “Of Mice and Men” en monografías.com).
La herencia y la genética no son destino, ya más, como antes creyéramos.
Antes de concluir veamos un poco de la historia de la nueva ciencia que aquí estudiamos
A menudo se atribuye a Conrad Waddington (1905-1975) la acuñación del término “epigenética” en el año 1942 como “la rama de la biología que estudia las interacciones causales entre los genes y sus productos que dan lugar al fenotipo”. Las primeras apariciones de la epigenética en la literatura datan de mediados del siglo XIX, aunque los orígenes del concepto pueden encontrarse ya en Aristóteles (384-322 AC). Aristóteles creía en la epigénesis: el desarrollo de la forma orgánica del individuo a partir de la materia amorfa.
Esta controvertida creencia fue el principal argumento en contra de la hipótesis que mantenía que nos desarrollamos a partir de cuerpos minúsculos completamente formados. Incluso hoy día, aún no existe un consenso universal acerca de hasta qué punto estamos pre-programados o modelados por el ambiente. El campo de la epigenética ha surgido como un puente entre las influencias genéticas y ambientales. En el siglo XXI, la definición más comúnmente encontrada del término epigenética es “el estudio de cambios heredables en la función génica que se producen sin un cambio en la secuencia del ADN”.
Aplicaciones clínicas
En el caso de la obesidad puede decirse que aunque no se haya encontrado el gen que la produce, como tantas de las industrias farmacológicas y genéticas ansían, que la metilación de los genes responsables por la misma comienza mucho antes de que nazca el niño y que, la industria de los fast foods, cuyos productos acarrean cantidades monstruosas de substancias nocivas y de elementos químicos que no sólo son incompatibles, pero que afectan a quienes los consumen adversamente (véanse los colorantes artificiales y el monosodio glutamate) puedan ser responsables por la epidemia que nos flagela.
Que, para poder eliminar su presencia y su avance implacable, los esfuerzos hay que efectuarlos al nivel muy por encima del gen: al nivel epigenético. Asunto éste que muy pocos logran porque, en su ignorancia, no lo reconocen.
Mientras tanto, mujeres embarazadas ,sean conscientes de lo que comen, porque el efecto de esa comida puede reflejarse en los nietos y aún más allá…
Veamos el mecanismo involucrado en el caso de la herencia de la madre a través de la abuela.
Cuando una hembra del género humano nace, ella ya posee el complemento total de los óvulos que tendrá de por vida en sus ovarios de bebé. Extraño como parezca, eso significa que el huevo del que uno se desarrolla con la mitad de los cromosomas propios, fue creado en los ovarios de la mamá cuando ella todavía residía en el útero de la abuela. La evidencia científica es que cuando la abuela pasó señales epigenéticas a la madre de uno, ella pasaría asimismo esas señales que eventualmente constituirán la mitad del ADN de la persona en cuestión.
¿Dictamen genético?
Por ejemplo, se ha encontrado que niños cuyas abuelas fumaron cuando estaban embarazadas eran más predispuestos a sufrir del asma que hijos de madres que fumaban cuando ellas estaban embarazadas.
Mucha investigación continúa produciendo hallazgos similares que nos maravillan y sorprenden.
Lo que es de importancia, ya que puede jugar un rol decisivo en el entendimiento de la obesidad como fenómeno de la adaptación descarrilada.
Prosigamos
La metilación del ADN ocurre durante todo el ciclo vital, teniendo que tenerse en cuenta toda la vida.
Ahora, consideremos algo nuevo: los transposones o genes saltantes
Mazorcas de maíz indio vienen en diferentes colores, como son violetas, amarillos y blancos. Sometimes the individual grains are purple with white streaks or mottling. A veces los granos son de color púrpura con vetas blancas o manchas marrones. This mottling effect defies Mendel's basic principles of genetics because individual grains may be multicolored rather than a single color. Este efecto de manchas inesperadas contradice los hallazgos de Mendel y desafía los principios básicos de la genética, porque los granos individuales pueden ser multicolores en lugar de monocromáticos. The movement of transposons on chromosomes may result in colored, non-colored and variegated grains that do not fit traditional Mendelian ratios based solely on chromosome assortment during meiosis and random combination of gametes. El movimiento de transposones en los cromosomas puede resultar en colores inesperados, que no se ajustan al color y variedad de los granos en el sentido mendeliano. The explanation for this phenomenon involves "jumping genes" or transposons, and earned Dr. Barbara McClintock the prestigious Nobel Prize in Medicine in 1983 for her life-long research on corn genetics. La explicación de este fenómeno supone un "salto de genes" o transposones, y obtuvo a la Dra. Barbara McClintock el prestigioso Premio Nobel de Medicina en 1983 por su larga vida de investigación en la genética de maíz.
¿Qué es un transposón o gen saltante?
Un transposón es una secuencia de ADN capaz de replicarse e insertar una copia de sí mismo en un nuevo lugar del genoma. Lostransposones son secuencias repetitivas que se cree que proceden de retrovirus ancestrales. Se han descubierto en bacterias y en células eucariotas. Y por extensión, en los virus de las computadoras --- aunque éstos no afectan los seres vivos directamente.
En otras palabras, que la estabilidad que creyéramos existiera en el código genético que nos permitiera aventurarnos a especular la existencia del gen de la obesidad, el de la homosexualidad, del lenguaje y aun el de Dios, carece de corroboración científica. (Véanse mis ponencias al respecto, especialmente, Del Gen de la Obesidad… “Of Mice and Men” en monografías.com).
La herencia y la genética no son destino, ya más, como antes creyéramos.
Antes de concluir veamos un poco de la historia de la nueva ciencia que aquí estudiamos
A menudo se atribuye a Conrad Waddington (1905-1975) la acuñación del término “epigenética” en el año 1942 como “la rama de la biología que estudia las interacciones causales entre los genes y sus productos que dan lugar al fenotipo”. Las primeras apariciones de la epigenética en la literatura datan de mediados del siglo XIX, aunque los orígenes del concepto pueden encontrarse ya en Aristóteles (384-322 AC). Aristóteles creía en la epigénesis: el desarrollo de la forma orgánica del individuo a partir de la materia amorfa.
Esta controvertida creencia fue el principal argumento en contra de la hipótesis que mantenía que nos desarrollamos a partir de cuerpos minúsculos completamente formados. Incluso hoy día, aún no existe un consenso universal acerca de hasta qué punto estamos pre-programados o modelados por el ambiente. El campo de la epigenética ha surgido como un puente entre las influencias genéticas y ambientales. En el siglo XXI, la definición más comúnmente encontrada del término epigenética es “el estudio de cambios heredables en la función génica que se producen sin un cambio en la secuencia del ADN”.
Aplicaciones clínicas
En el caso de la obesidad puede decirse que aunque no se haya encontrado el gen que la produce, como tantas de las industrias farmacológicas y genéticas ansían, que la metilación de los genes responsables por la misma comienza mucho antes de que nazca el niño y que, la industria de los fast foods, cuyos productos acarrean cantidades monstruosas de substancias nocivas y de elementos químicos que no sólo son incompatibles, pero que afectan a quienes los consumen adversamente (véanse los colorantes artificiales y el monosodio glutamate) puedan ser responsables por la epidemia que nos flagela.
Que, para poder eliminar su presencia y su avance implacable, los esfuerzos hay que efectuarlos al nivel muy por encima del gen: al nivel epigenético. Asunto éste que muy pocos logran porque, en su ignorancia, no lo reconocen.
Mientras tanto, mujeres embarazadas ,sean conscientes de lo que comen, porque el efecto de esa comida puede reflejarse en los nietos y aún más allá…


